1. Realeza y Nobleza:
* Reyes y Reinas: Los bardos a menudo eran empleados por las cortes reales, entreteniendo en banquetes, fiestas y ocasiones especiales. Cantaban historias sobre los antepasados de sus patrones, sus hazañas y su linaje, ayudando a solidificar su poder y prestigio.
* Señores y Damas: De manera similar, los bardos servían a familias nobles y actuaban en reuniones, torneos y otros eventos sociales. Podrían componer canciones sobre las hazañas de sus clientes, sus amores o incluso simplemente anécdotas divertidas.
2. La gente común:
* Agricultores y Trabajadores: Los bardos viajaban de pueblo en pueblo, actuando para la gente común en ferias, festivales y mercados. A menudo cantaban canciones, baladas e historias populares tradicionales que entretenían e informaban a la población local.
* Tabernas y Posadas: También se podían encontrar bardos en tabernas y posadas, brindando entretenimiento a los clientes. Podrían cantar canciones de amor, canciones de bebida o cuentos obscenos, contribuyendo a la atmósfera animada de dichos establecimientos.
3. Instituciones religiosas:
* Monasterios e Iglesias: Algunos bardos encontrarían patrocinio en instituciones religiosas, componiendo e interpretando música religiosa, himnos e historias sobre santos y figuras bíblicas. Sin embargo, esto era menos común en comparación con el patrocinio secular.
4. Grupos de viaje:
* Juglares y Trovadores: Los bardos solían viajar en grupos con otros artistas, como juglares y trovadores. Compartirían historias, canciones y habilidades musicales, brindando entretenimiento para una audiencia más amplia.
Es importante tener en cuenta que el papel y el estatus de los bardos variaron significativamente entre diferentes regiones y períodos de tiempo. En algunos lugares gozaban de gran prestigio, mientras que en otros eran más bien artistas ambulantes. Sin embargo, todos compartían el objetivo común de utilizar su talento musical para cautivar a su audiencia y preservar el patrimonio cultural.