1. Diseño desordenado:
* "El último maestro del aire" (2010): Sobrecargado de personajes, tipografía confusa y una composición caótica.
* "Campo de batalla de la Tierra" (2000): Una abrumadora mezcla de personajes, armas y explosiones que hace que la película parezca barata y poco atractiva.
2. Mala selección de imágenes:
* “La Habitación” (2003): La imagen icónica de Tommy Wiseau sosteniendo una pelota de fútbol es hilarantemente mala, pero sin querer resume el estatus de culto de la película.
* "Gatúbela" (2004): La expresión de Halle Berry en este cartel es objeto de muchas burlas y la imagen no refleja el tono de la película.
3. Diseño engañoso:
* “El Turista” (2010): El cartel protagonizado por Angelina Jolie y Johnny Depp sugiere una comedia romántica, pero la película es un thriller de acción.
* "El Rey Escorpión" (2002): Este cartel promete demasiado acción y aventura, mientras que la película se considera mediocre.
4. Tipografía poco inspirada:
* “La Liga de los Caballeros Extraordinarios” (2003): La fuente es genérica y aburrida y no logra capturar el sentido de aventura de la película.
* "Un buen día para morir duro" (2013): La tipografía del cartel es insípida y poco imaginativa, lo que sugiere una falta de esfuerzo por parte de los diseñadores.
5. Simplemente inolvidable por las razones equivocadas:
* "El hombre de mimbre" (1973): El cartel presenta una imagen inquietante de una mujer en una jaula, creando una imagen demasiado gráfica e inquietante.
* "Plan 9 desde el espacio exterior" (1957): Este cartel es famoso por su diseño amateur y su mal uso de la fotografía.
Más allá de estos ejemplos:
* Numerosas películas "directas a vídeo": A menudo tienen carteles con gráficos terribles, diseño de personajes cuestionable y una falta general de pulido.
* Películas más antiguas: Algunos carteles del pasado pueden parecer anticuados o cursis según los estándares actuales.
Es importante tener en cuenta que el cartel de la "peor" película es subjetivo. Algunas personas pueden apreciar la maldad de un cartel mal diseñado, mientras que otras lo encuentran realmente desagradable. En última instancia, el éxito de un cartel de película depende de su capacidad para captar la atención de los espectadores potenciales y reflejar con precisión el tono y el contenido de la película.