* Normas sociales: No se consideraba respetable que las mujeres aparecieran en el escenario, lo que se consideraba una profesión de las clases bajas. Se esperaba que se limitaran a la esfera doméstica.
* Creencias religiosas: Algunos grupos religiosos, como los puritanos, condenaron actuar como inmoral y una amenaza al orden social.
* Consideraciones prácticas: Los teatros a menudo estaban abarrotados y carecían de instalaciones adecuadas, lo que podría haber hecho poco práctico que las mujeres actuaran.
Por lo tanto, se utilizó a niños jóvenes, hombres e incluso hombres mayores para retratar a las mujeres en el escenario. Esta práctica prevaleció durante siglos, y no fue hasta el siglo XVII que las actrices comenzaron a aparecer en escena, aunque con cierta resistencia.