* Envidia: Probablemente envidiaba su oportunidad de ir al baile y experimentar la emoción y el glamour.
* Tristeza: Anhelaba ir ella misma, pero su familia adoptiva no se lo permitió. Esto la habría hecho sentir excluida y quizás incluso rechazada.
* Esperanza: A pesar de las circunstancias, es posible que Cenicienta se haya aferrado a un rayo de esperanza de encontrar la manera de asistir al baile.
* Frustración: Podría haberse sentido frustrada por la injusticia de la situación y el control que su familia adoptiva tenía sobre ella.
* Renuncia: En el fondo, Cenicienta puede haberse resignado a no poder ir al baile.
Recuerde, los sentimientos exactos de Cenicienta no se expresan explícitamente en la historia, pero estas son algunas emociones probables según las circunstancias.