* Es irrespetuoso e hiriente: Todo el mundo merece ser tratado con respeto, independientemente de su apariencia. Avergonzar a alguien por su apariencia puede dañar su autoestima y su salud mental.
* Perpetúa estereotipos dañinos: La discriminación por edad y la vergüenza corporal son formas de discriminación que refuerzan estereotipos dañinos sobre cómo deberían verse las personas a diferentes edades.
* Establece estándares poco realistas: La presión sobre los actores y actrices para mantener una determinada imagen puede ser inmensa. Centrarse en su apariencia en lugar de en su talento puede ser perjudicial para sus carreras y crear expectativas poco saludables para los demás.
* No se trata de su trabajo: Lo que más importa es la actuación de un actor, no su apariencia. Juzgarlos por su apariencia resta valor a su habilidad y arte.
En lugar de centrarnos en la edad o la apariencia de un actor, celebremos su talento, creatividad y contribuciones al mundo del entretenimiento. Debemos fomentar una cultura de aceptación y respeto por todas las personas, independientemente de su edad o apariencia.