* El Guión es la Fundación: El guión es el modelo de la historia, los personajes y el diálogo. Está escrito cuidadosamente por un dramaturgo o guionista, y se espera que los actores digan las líneas tal como están escritas.
* Colaboración y Dirección: Los directores y otros creativos trabajan en estrecha colaboración con los actores para garantizar que el guión se entregue de manera efectiva. Esto incluye bloquear, marcar el ritmo y enfatizar ciertas palabras o frases.
* Consistencia y coherencia: Si los actores tuvieran libertad para cambiar de línea, la historia se volvería inconsistente y difícil de seguir. ¡Imagínese si cada actor dijera algo diferente!
* Derechos de autor y propiedad: Los scripts están protegidos por derechos de autor y los cambios no autorizados podrían generar problemas legales.
Sin embargo, hay algunas situaciones en las que los actores pueden tener un poco más de libertad:
* Improvisación: Algunas escenas de obras de teatro o películas pueden implicar improvisación, donde a los actores se les da un escenario y se les permite crear un diálogo en el acto. Esto suele estar guiado por el director y se utiliza para añadir realismo o espontaneidad.
* Ensayos y comentarios: Durante los ensayos, los actores pueden discutir las interpretaciones de las líneas con el director y hacer sugerencias de cambios. En última instancia, el director decide si implementar esos cambios.
* Actuaciones "fuera de libro": Una vez que los actores han aprendido sus líneas, es posible que puedan expresarlas con más naturalidad e inflexión, lo que a veces puede parecer como si estuvieran inventando cosas.
En resumen: Los actores están sujetos al guión, pero pueden trabajar con directores y dramaturgos para interpretar y presentar las líneas de una manera que las haga sentir auténticas y atractivas.