Su renuncia se produjo después de que hiciera comentarios ofensivos sobre la familia real y la Reina, y también estuvo relacionada con preocupaciones sobre su comportamiento personal y el posible impacto en la imagen de la BBC.
Si bien no fue un despido oficial, la renuncia de Brand se debió en última instancia a la controversia en torno a sus comentarios y acciones, lo que creó una situación en la que continuar con su papel en BBC Radio 2 se volvió insostenible.