* La vida personal de las celebridades es privada: No conocemos las preferencias alimentarias personales de todos, incluso si son famosos.
* Las declaraciones públicas son raras: A menos que Tom Felton haya declarado públicamente su amor (o disgusto) por los hot dogs, no podemos saberlo.
Es divertido especular, pero debemos respetar la privacidad de todos, incluida la de las celebridades.