Esta falacia supone que algo es verdadero o bueno simplemente porque mucha gente lo cree o lo hace. Juega con el deseo de ser aceptado y querido y, a menudo, utiliza frases como "todo el mundo lo sabe", "todo el mundo lo está haciendo" o "es lo más popular".
Ejemplo: "Si realmente quieres encajar con los chicos cool, debes empezar a usar esta marca de zapatos".
Si bien la apelación a la popularidad puede ser persuasiva, es importante reconocer que no proporciona necesariamente un argumento lógico o válido. Es crucial evaluar los méritos de un curso de acción basándose en la evidencia y el razonamiento, no sólo en si te hará popular.