Hamlet reflexiona sobre cómo el otrora vibrante y divertido bufón Yorick ahora no es más que una calavera hueca. Contempla la decadencia del cuerpo y el desvanecimiento de los recuerdos, cuestionando el significado y el propósito de la vida.
Esta escena icónica del Acto 5, Escena 1 de Hamlet es un poderoso recordatorio de la naturaleza fugaz de la existencia y el destino final que nos espera a todos.