* Celos e inseguridad: La madrastra puede estar celosa de la belleza y juventud de Cenicienta, sintiéndose amenazada por su propio envejecimiento y la falta de atención de su marido.
* Deseo de poder y control: La madrastra puede querer ejercer control sobre Cenicienta y la casa, y el maltrato sirve como una manera de mantenerla subordinada.
* Egoísmo y avaricia: La madrastra puede estar impulsada por sus propios deseos egoístas y querer conservar toda la riqueza y los privilegios para ella y sus hijas.
* Naturaleza vengativa: En algunas versiones, la madrastra puede tener un rencor personal contra la madre de Cenicienta, trasladando esta animosidad hacia su hija.
Es importante recordar que la madrastra es un personaje complejo. Si bien a menudo se la retrata como cruel y maliciosa, también puede tener sus propias luchas internas y razones para sus acciones. Algunas versiones exploran la posibilidad de que la madrastra sea infeliz en su matrimonio o que se sienta presionada por las expectativas sociales.
En última instancia, las motivaciones de la madrastra suelen ser un reflejo de los temas específicos de la historia y las intenciones del autor.