En esa película, el "valle de la vista" es el lugar donde Cenicienta ve desaparecer el carruaje del Príncipe Azul después del balón. Es un lugar mágico y onírico, destinado a simbolizar el anhelo de Cenicienta y la naturaleza fugaz de su felicidad.
La película no dice explícitamente dónde se encuentra el valle de la vista, lo que lo deja abierto a interpretación y contribuye a la sensación de cuento de hadas.