Insistir en el rango de héroe trágico o en la llamada nobleza de carácter en una tragedia puede verse como una comprensión superficial o incompleta del género. La verdadera tragedia profundiza en las complejidades de la naturaleza humana y explora las causas y consecuencias del sufrimiento humano. Reconoce que incluso los personajes nobles pueden estar sujetos a la caída y que factores externos, como el destino o las fuerzas sociales, pueden contribuir a sus circunstancias trágicas.
Al centrarse únicamente en el rango o la nobleza de un personaje, uno puede pasar por alto los temas y conocimientos más profundos que ofrece la tragedia. La insistencia en formas externas de heroísmo o nobleza también puede restar valor a la exploración de las luchas internas del personaje, los dilemas morales y las experiencias humanas universales que la tragedia busca iluminar.
Para apreciar plenamente la tragedia es necesario ir más allá de las nociones superficiales de heroísmo y nobleza y profundizar en las complejidades y matices de los personajes y sus viajes. La verdadera tragedia no reside sólo en la caída de héroes nobles, sino también en la exploración de la condición humana, la interacción del destino y la elección, y las profundas emociones y conocimientos que surgen de estas luchas.