Conflicto inicial:
* Bardo: Thorin inicialmente desconfía de Bard, acusándolo de robar la Piedra del Arken y reclamarla para sí mismo. Esto se ve impulsado por el hecho de que Bard es un humano, una especie que Thorin considera inferior. Se niega a aceptar las súplicas de Bard para que los enanos ayuden a reconstruir Dale.
* Rey élfico: La relación de Thorin con el Rey Elfo se caracteriza por la sospecha y el resentimiento. Culpa a los elfos de ser responsables del exilio de los enanos de su tierra natal y cree que están intentando robar el tesoro. Thorin se niega a compartir el tesoro con los elfos y se niega a reconocer el derecho del Rey Elfo a reclamarlo.
Dinámicas cambiantes:
* Bardo: Después de la Batalla de los Cinco Ejércitos, las opiniones de Thorin sobre Bard se suavizan. Es testigo del coraje y el liderazgo de Bard durante la batalla y comienza a verlo como un adversario digno.
* Rey élfico: El Rey Elfo, a pesar de estar inicialmente enojado por las acciones de Thorin, muestra compasión por los enanos y su difícil situación. Está dispuesto a negociar con Thorin e incluso le ayuda durante la batalla contra Smaug.
Resolución:
* Bardo: Thorin finalmente accede a las demandas de Bard, reconociendo su derecho a una compensación por el daño causado por Smaug. Acepta compartir parte del tesoro, demostrando una creciente comprensión de las necesidades de los demás.
* Rey élfico: El Rey Elfo, aunque todavía cauteloso, acepta ayudar a los enanos contra los orcos. Esta alianza demuestra una frágil paz entre enanos y elfos, presagiando un posible futuro de cooperación.
En última instancia, las relaciones de Thorin con Bard y el Rey Elfo le enseñan valiosas lecciones sobre la importancia de la empatía, el compromiso y el reconocimiento de las necesidades de los demás. Aprende que centrarse únicamente en recuperar su tesoro ancestral no es suficiente y que comprender y trabajar con los demás es crucial para una paz duradera.