Sin embargo, muchos consideran su vida misma un "milagro", dada su transformación de una mujer mundana y buscadora de placeres a una cristiana devota y abnegada. Sus profundas experiencias espirituales, su intensa vida de oración y su poderosa predicación la llevaron a tener un gran número de seguidores, y se la considera una poderosa intercesora para quienes buscan guía espiritual.
Por lo tanto, si bien es posible que no haya realizado milagros tradicionales, la historia de su vida y el impacto que tuvo en los demás podrían verse como un testimonio del poder transformador de la fe y el potencial de crecimiento espiritual dentro de cada individuo.