1. Primera Ley: Un robot no puede dañar a un ser humano ni, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
2. Segunda Ley: Un robot debe obedecer las órdenes que le dan los seres humanos, excepto cuando dichas órdenes entren en conflicto con la Primera Ley.
3. Tercera Ley: Un robot debe proteger su propia existencia siempre que dicha protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.
Estas leyes son fundamentales para las historias de robots de Asimov y exploran las complejas cuestiones éticas y filosóficas que rodean la inteligencia artificial.