Las películas de Bruce Lee fueron fundamentales para llevar el Kung Fu a un público más amplio, mostrando su poder, gracia y profundidad filosófica. Combinó elementos de diferentes estilos de Kung Fu, incluidos Wing Chun, Taekwondo y Jeet Kune Do, para crear su estilo de lucha único.
Esta exposición despertó un interés global en el Kung Fu, lo que llevó a la apertura de innumerables escuelas de artes marciales y al ascenso de otras estrellas del Kung Fu.