Si bien la caricatura en sí no representa directamente la independencia, se considera una pieza fundamental de la propaganda estadounidense temprana que presagió la eventual lucha por la independencia.
La serpiente representaba a las colonias, y la idea era que si permanecían divididas, serían vulnerables y fácilmente derrotadas. Pero si se unieran, serían lo suficientemente fuertes como para superar cualquier amenaza. Este mensaje resonó entre los colonos y ayudó a generar apoyo para la unidad que eventualmente conduciría a la Revolución Americana.