* Densidad: El plomo es extremadamente denso. Incluso una pequeña cantidad de plomo aumentará significativamente el peso del ataúd.
* Flotabilidad: Para que un objeto flote es necesario que desplace una cantidad de agua igual a su propio peso. El revestimiento de plomo hace que el ataúd sea significativamente más pesado que un ataúd de madera estándar, lo que dificulta desplazar suficiente agua para lograr flotabilidad.
* Absorción de agua: La madera absorbe agua, lo que podría aumentar el peso del ataúd y reducir aún más sus posibilidades de flotar.
Si bien es teóricamente posible que un ataúd muy pequeño y liviano con una cantidad mínima de revestimiento de plomo flote, en términos prácticos, un ataúd revestido de plomo está diseñado para hundirse.