* Exposición temprana al arte: El padre de Höch era un experto tallador de madera y ella estuvo rodeada de arte desde muy joven. Esto fomentó su temprano aprecio e interés por la expresión creativa.
* La vanguardia berlinesa: Höch se mudó a Berlín en 1915, una ciudad llena de innovación y experimentación artística. Se convirtió en parte del movimiento dadaísta, un grupo de artistas que rechazaban las formas de arte tradicionales y abrazaban el absurdo, la sátira y el comentario social.
* El impacto de la Primera Guerra Mundial: Los horrores de la Primera Guerra Mundial impactaron profundamente a Höch. Esta experiencia alimentó su deseo de utilizar el arte como herramienta de crítica social y desafiar el orden existente.
* Sus perspectivas feministas: Höch fue una firme defensora de los derechos de las mujeres y una feminista acérrima. Vio el arte como un medio para desafiar las normas sociales y explorar las complejidades de la identidad femenina.
En última instancia, fue una combinación de estas influencias, junto con su propia visión y talento únicos, lo que inspiró a Höch a convertirse en una artista innovadora que marcó el curso del arte del siglo XX.