Se utiliza habitualmente para la caza de animales nocturnos, como conejos, ciervos y zorros, y suele realizarse de noche desde un vehículo.
La luz se puede utilizar para desorientar o aturdir temporalmente al animal, facilitando al cazador acercarse y dispararle.
La iluminación con focos también se puede utilizar para la caza de peces y otras especies acuáticas, donde la luz se utiliza para atraer a los animales o iluminarlos para la pesca submarina.
Spotlighting es una práctica controvertida debido a las preocupaciones sobre el bienestar, la conservación y la seguridad de los animales.
En muchas jurisdicciones, es ilegal o está fuertemente regulado para evitar la caza excesiva y la crueldad.