Este fresco, pintado entre 1509 y 1511, se encuentra en el Palacio Apostólico del Vaticano y representa una reunión de grandes filósofos y científicos de la antigüedad. Es famoso por su:
* Composición y perspectiva: La escena se organiza alrededor de un punto de fuga, creando una sensación de profundidad y grandeza.
* Equilibrio y armonía: Las figuras están dispuestas de forma equilibrada y armoniosa, reflejando los ideales renacentistas de orden y belleza.
* Retratos individuales: Muchas de las figuras son retratos identificables de personajes famosos como Platón, Aristóteles, Euclides y Pitágoras.
* Simbolismo: La pintura es rica en significado simbólico y representa el poder de la razón y el conocimiento humanos.
Mientras Rafael pintó muchas otras obras maestras, La Escuela de Atenas sigue siendo su obra más icónica y duradera, un testimonio de su genio y el espíritu del Alto Renacimiento.