He aquí por qué:
* Complejidad variada: Las obras de Rafael abarcaron desde retratos a pequeña escala hasta frescos monumentales que cubrían paredes enteras. El tamaño, la complejidad y el detalle de una pieza afectarían drásticamente el tiempo requerido.
* Métodos de trabajo: Rafael no era un artista solitario. Tenía un taller de asistentes que colaboraban en sus pinturas. Este reparto del trabajo dificulta determinar el tiempo exacto que el propio Rafael dedicó a cada trabajo.
* Datos no registrados: No tenemos registros detallados del tiempo exacto que Rafael dedicó a cada pieza.
Sin embargo, podemos hacernos una idea:
* Retratos a pequeña escala: Rafael probablemente pasó semanas o incluso meses en un retrato, especialmente si fue encargado por un mecenas importante.
* Grandes frescos: Frescos como los de las Stanze della Segnatura del Vaticano habrían tardado años en completarse, y Rafael supervisó y contribuyó al proyecto durante un largo período.
En conclusión, el tiempo que tomó Raphael para crear una pieza varió enormemente dependiendo del tamaño, la complejidad y la naturaleza colaborativa del trabajo.