* Exposición temprana a la naturaleza: Thomson creció en la naturaleza canadiense y pasó su juventud explorando los lagos y bosques del Parque Algonquin. Esta profunda conexión con la naturaleza influiría profundamente en su visión artística, formando la base de sus paisajes icónicos.
* Antecedentes artísticos familiares: La familia de Thomson estaba involucrada en actividades artísticas. Su padre era carpintero y ebanista, y su madre era una hábil costurera. Este entorno le inculcó el aprecio por la artesanía y la estética visual.
* Influencias artísticas: Thomson estuvo expuesto al arte a través de su trabajo en una imprenta y a través de su propio estudio. Se sintió particularmente atraído por las obras de miembros del Grupo de los Siete como J.E.H. MacDonald y Arthur Lismer, pioneros de la pintura de paisajes canadiense.
* El atractivo del "paisaje canadiense": A principios del siglo XX se produjo un creciente interés en celebrar la identidad y la cultura canadienses. Artistas como Thomson quedaron cautivados por la belleza cruda y la inmensidad de la naturaleza canadiense, que vieron como una fuente de inspiración única y poderosa.
* Conexión personal con la tierra: La conexión de Thomson con el paisaje no fue sólo estética; fue profundamente personal. Encontró consuelo e inspiración en el mundo natural y buscó capturar su esencia en su arte. Creía que el paisaje tenía un significado espiritual, una sensación de asombro y asombro que quería compartir con los demás.
Es importante señalar que la vida y la carrera de Thomson quedaron trágicamente truncadas cuando murió en 1917 a la temprana edad de 39 años. Sin embargo, su influencia en el arte canadiense continúa resonando y su trabajo continúa inspirando a artistas y amantes de la naturaleza por igual.