Klee era conocido por sus obras vibrantes y coloridas y su creencia de que el negro representaba la "nada" y la "muerte". Incluso llegó a decir que el negro "no existe" en su vocabulario artístico.
Si bien Klee utilizó el negro en algunas de sus primeras obras, finalmente lo rechazó por completo, optando por una amplia gama de colores para crear su estilo único y expresivo.