La Armada Española estuvo plagada de un liderazgo y una toma de decisiones deficientes desde el principio. El comandante de la flota, el duque de Medina Sidonia, era inexperto e indeciso. No tomó medidas decisivas cuando tuvo la oportunidad y permitió que los ingleses tomaran la delantera.
2. Falta de preparación y formación:
La Armada Española no estaba bien preparada ni entrenada para la tarea que tenía entre manos. Los barcos eran viejos y estaban en mal estado, y las tripulaciones eran inexpertas e indisciplinadas. Los españoles también subestimaron la fuerza de la armada inglesa y no tuvieron en cuenta las ventajas de los barcos ingleses.
3. Mal tiempo y desgracia:
La Armada Española tampoco tuvo suerte con el tiempo. Una serie de tormentas dañaron los barcos y les hicieron perder su formación. Los ingleses pudieron aprovechar esto y atacar a los barcos españoles poco a poco.
4. Falta de flexibilidad:
La Armada Española fue demasiado rígida en sus tácticas y no supo adaptarse a las circunstancias cambiantes de la batalla. Los ingleses pudieron utilizar su maniobrabilidad superior para superar a los barcos españoles y atacarlos desde ángulos inesperados.
5. Falta de apoyo naval :
La Armada Española no contó con el apoyo adecuado del resto de la armada española. Las galeras españolas eran demasiado lentas e ineficaces para ser de mucha utilidad contra los barcos ingleses, y la flota del tesoro española era demasiado valiosa para arriesgarla en la batalla.
6. Falta de apoyo aéreo:
La Armada española no contaba con ningún apoyo aéreo, mientras que los ingleses contaban con una pequeña flota de barcos equipados con cañones que podían disparar a distancia. Esto dio a los ingleses una ventaja significativa en la batalla.
7. Subestimando a los ingleses:
La Armada Española subestimó la fuerza y determinación de la armada inglesa. Los ingleses consiguieron oponer una feroz resistencia e infligir graves daños a los barcos españoles.
8. Falta de una estrategia clara:
La Armada Española carecía de una estrategia clara para derrotar a la armada inglesa. Los barcos españoles estaban dispersos y desorganizados y no lograron coordinar sus ataques de manera efectiva.
9. Falta de comunicación:
La Armada Española tenía mala comunicación entre sus barcos, lo que les dificultaba coordinar sus esfuerzos. Los ingleses pudieron aprovechar esto y atacar a los barcos españoles de forma individual.
10. Falta de coordinación:
La Armada Española carecía de coordinación entre sus diferentes unidades. Los barcos no podían trabajar juntos de manera efectiva y, a menudo, se interponían entre sí.