En la película, los niños viven en un pueblo apartado donde les cuentan una historia aterradora sobre criaturas que viven en el bosque y matarán a cualquiera que se aventure a salir por la noche. En realidad, las criaturas son producto de la imaginación colectiva de los aldeanos, y los niños en realidad sufren de una rara condición hereditaria que los hace muy sensibles a la luz solar.