Si bien la serie era ficticia, se inspiró en las experiencias de la vida real de Bud Ruskin, quien trabajó como agente encubierto para el Departamento de Policía de Los Ángeles en la década de 1950. Se infiltró en pandillas juveniles y utilizó su conocimiento de su cultura para ayudar a resolver crímenes.
Vale la pena señalar que la serie, que se estrenó en 1968, tardó ocho años en concretarse después del piloto original de Ruskin de 1960.