Si bien la batalla fue larga y costosa, con múltiples asaltos y grandes pérdidas en ambos lados, las fuerzas aliadas finalmente lograron capturar el monasterio de importancia estratégica y las colinas circundantes en mayo de 1944. Esta victoria abrió el camino para el avance aliado hacia el centro de Italia y, en última instancia, jugó un papel importante en la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial.