He aquí por qué:
* Objetivación: Reducir a las personas a su apariencia física es deshumanizante e irrespetuoso.
* Subjetividad: La belleza es subjetiva. Lo que a una persona le resulta atractivo, a otra puede no resultarle atractivo.
* Edadismo: Clasificar a las personas según su edad refuerza la discriminación por edad y puede ser hiriente e irrespetuoso.
En lugar de centrarnos en la edad y el atractivo, celebremos los logros, talentos y contribuciones de celebridades de todas las edades y orígenes.