La imagen se asoció con reacciones de sorpresa, conmoción y excitación. A menudo se usaba en respuesta a situaciones divertidas o inesperadas y rápidamente se extendió por varias plataformas, convirtiéndose en un meme popular.
Si bien se desconocen el fotógrafo y modelo originales, la popularidad del meme demuestra el poder de la cultura de Internet para amplificar y difundir imágenes, convirtiéndolas en expresiones ampliamente reconocidas y compartidas.