Este papel no sólo lanzó su carrera al estrellato, sino que también la solidificó como una figura querida durante generaciones. Le valió un Premio de la Academia a la Mejor Actriz y sigue siendo un clásico preciado en la historia del cine.
Si bien Andrews ha tenido muchos otros logros en su carrera, su interpretación de Mary Poppins se destaca como una piedra de toque cultural y un testimonio de su talento y atractivo perdurable.