1. Decoloración: Los colores de la pantalla del televisor pueden distorsionarse y ciertos colores aparecen descoloridos o descoloridos. También puede parecer que los colores se mezclan entre sí.
2. Desenfoque: La imagen en la pantalla del televisor puede volverse borrosa o desenfocada, lo que dificulta ver las imágenes con claridad.
3. Atenuación: El brillo de la pantalla del televisor puede disminuir gradualmente, haciendo que la imagen parezca más oscura de lo normal.
4. Parpadeo: La pantalla del televisor puede parpadear o parpadear de forma intermitente, lo que hace que la imagen parezca inestable.
5. Líneas o puntos: Es posible que aparezcan líneas horizontales o verticales, o grupos de puntos de colores, en la pantalla del televisor.
6. Contraste reducido: La relación de contraste de la pantalla del televisor puede disminuir, lo que resulta en una falta de distinción entre las áreas claras y oscuras de la imagen.
7. Operación intermitente: Es posible que el televisor se apague y encienda solo o que entre en modo de espera inesperadamente.
8. Zumbidos o crujidos: Es posible que se escuchen ruidos inusuales, como zumbidos o crujidos, provenientes del televisor.
9. Olores inusuales: El televisor puede emitir un olor a quemado o eléctrico, especialmente cuando el problema es grave.
10. Sonido distorsionado: Además de los problemas visuales, la calidad del sonido del televisor también puede distorsionarse o atenuarse.
Si nota alguno de estos signos, es probable que el tubo del televisor esté fallando y deba repararse o reemplazarse. Es importante buscar ayuda de un técnico calificado o consultar las pautas del fabricante y la información de garantía para obtener más ayuda y solución de problemas.