Evidencia que sugiere que a los victorianos les gustaba Sherlock Holmes:
* Inmensa popularidad: Las historias de Sherlock Holmes, escritas por Sir Arthur Conan Doyle, fueron increíblemente populares durante la época victoriana. Fueron publicados en revistas y periódicos y vendidos en grandes cantidades.
* Aclamación de la crítica: Los críticos de la época elogiaron la escritura de Doyle, admirando las tramas inteligentes, las deducciones intrincadas y los personajes vívidos.
* Impacto cultural: Holmes se convirtió rápidamente en un fenómeno cultural que influyó en todo, desde la moda hasta el idioma. El look de "Sherlock Holmes" con su gorra de cazador de ciervos y su pipa se volvió icónico.
* Adaptación: Las historias se adaptaron a numerosas obras de teatro e incluso a una de las primeras películas, lo que consolidó aún más su popularidad.
Evidencia que sugiere que a algunos victorianos no les agradaba Sherlock Holmes:
* Escepticismo sobre la deducción: Algunos victorianos, especialmente aquellos en la comunidad científica, pueden haber sido escépticos con respecto a los métodos de Holmes, considerándolos más dependientes de la intuición y la suerte que del razonamiento científico.
* Preocupaciones morales: Algunos críticos argumentaron que los métodos de Holmes eran moralmente cuestionables, ya que a menudo operaba fuera de la ley y podía ser visto como manipulador.
* Roles de género: Algunas críticas pueden haber encontrado poco atractiva la personalidad fría y distante de Holmes, especialmente en comparación con los héroes masculinos más emocionales y románticos de la época.
En general:
Es seguro decir que un gran segmento de la población victoriana disfrutó de Sherlock Holmes. Las historias capturaron la imaginación del público y Holmes se convirtió en una figura querida. Sin embargo, también es importante reconocer que no todos compartieron este entusiasmo, y hubo algunas críticas al personaje y sus métodos.
En última instancia, los victorianos, como cualquier población, tenían opiniones diversas, y es probable que algunos lo amaran, a otros no les agradara y muchos se ubicaran en algún punto intermedio.