En el libro, Bellatrix usa un cuchillo para torturar a Hermione, pero nunca se menciona la inscripción. La escena se describe de la siguiente manera:
> "Bellatrix levantó la mano y el cuchillo brilló a la luz del fuego. Cortó el brazo de Hermione, dejando un corte profundo y desigual que sangró libremente".
La inscripción sólo se menciona en la adaptación cinematográfica, donde se utiliza como una representación visual de la crueldad de Bellatrix y la gravedad del ataque.
Si bien la inscripción en sí no es canónica, la escena sirve como un poderoso recordatorio del prejuicio y la violencia infligidos a los magos y brujas considerados "sangre sucia" por supremacistas de sangre pura como Bellatrix Lestrange.