1. Raíces africanas:
El claqué tiene fuertes raíces en las tradiciones afroamericanas, particularmente en el juego de pies rítmico y los movimientos corporales que se encuentran en las danzas africanas. Los africanos esclavizados trajeron sus danzas y ritmos culturales a América, lo que influyó en el desarrollo del claqué.
2. Danza Juba:
La danza Juba, una forma de danza de percusión que surgió en el sur de Estados Unidos, se considera un predecesor importante del claqué. Los bailarines de Juba usaban sus manos, pies y, a veces, palos o huesos para crear ritmos. Este estilo influyó en el desarrollo del ritmo y el juego de pies en el claqué.
3. Espectáculos de vodevil y juglar:
A finales del siglo XIX, los espectáculos de vodevil y juglar ganaron popularidad en los Estados Unidos. Estos espectáculos a menudo presentaban artistas afroamericanos que mostraban sus talentos en el canto, la danza y la comedia. El claqué se convirtió en una parte destacada de estas actuaciones, ganando mayor reconocimiento y exposición.
4. Bill "Bojangles" Robinson:
Bill "Bojangles" Robinson es ampliamente considerado como una de las figuras más influyentes en la historia del claqué. Su estilo innovador combinó elementos de ritmos afroamericanos, pasos sincopados y movimientos improvisados, cautivando al público con sus interpretaciones enérgicas y precisas. Las contribuciones de Robinson elevaron el claqué a nuevas alturas y lo convirtieron en una forma muy apreciada de entretenimiento.
5. Broadway y Hollywood:
A principios del siglo XX se produjo el auge del claqué en los musicales de Broadway y las películas de Hollywood. Los bailarines de claqué mostraron sus habilidades junto con otras formas de danza, contribuyendo a la popularidad del género y llegando a un público más amplio.
6. Evolución y Diversificación:
A lo largo del siglo XX, el claqué siguió evolucionando y diversificándose, y los bailarines experimentaron con nuevas técnicas, tempos y ritmos. Los bailarines de claqué surgieron de diversos orígenes y culturas, infundiendo a esta forma de arte diferentes influencias, como el jazz, el swing y los ritmos latinos.
Hoy en día, el claqué sigue siendo una forma de arte vibrante y duradera, celebrada por su complejidad rítmica, expresividad y capacidad para cautivar al público con su intrincado juego de pies y su energía contagiosa.