Kinaban se caracteriza por sus formas geométricas angulares, que se alejan de los diseños curvilíneos presentes en otros sistemas de escritura filipinos como Baybayin y Kulitan. La escritura consta de 20 caracteres distintos, cada uno con diferentes valores fonéticos, incluidas consonantes y vocales.
Los orígenes y la cronología exacta del uso de Kinaban siguen siendo temas de debate entre los estudiosos. Algunos creen que se desarrolló entre los siglos XI y XVI, mientras que otros sugieren que puede haber existido incluso antes. De todos modos, se cree que compartió conexiones culturales con otros sistemas de escritura del sudeste asiático, como la escritura Kawi, que era común en Java, Sumatra y Malasia.
Se dice que el nombre "Kinaban" es un término vernáculo que se refiere a la tabla de madera o tira de bambú en la que normalmente se escribía la escritura. Se utilizaba para registrar folclore, leyendas, genealogías e historias importantes.
Si bien la aplicación generalizada de Kinaban disminuyó con la introducción de la escritura latina, todavía tiene una importancia cultural significativa como escritura indígena filipina. Kinaban se utiliza hoy en día como motivo decorativo en el arte, así como para revivir tradiciones culturales y explorar la identidad en la región del norte de Luzón.