1. La invasión de España por Napoleón (1808):
Este evento resultó ser el catalizador más importante. Creó un vacío de poder en España, debilitando la administración colonial y brindando una oportunidad para que los latinoamericanos afirmaran su independencia.
2. Ideas de iluminación:
Las filosofías de la Ilustración sobre la libertad, la igualdad y la soberanía popular se habían extendido a América Latina, influyendo en los intelectuales e inspirando llamados a la independencia.
3. Quejas de las élites criollas:
Los criollos (personas de ascendencia europea nacidas en América Latina) estaban cada vez más frustrados con las políticas españolas que favorecían a los peninsulares (personas nacidas en España). Se sentían excluidos de posiciones de poder y enfrentaban prácticas discriminatorias.
4. Disparidades económicas:
El sistema colonial español favoreció enormemente a España, drenando recursos de América Latina y sofocando el crecimiento económico. Esto alimentó el resentimiento y el deseo de autogobierno.
5. Éxitos militares:
Las primeras victorias en batallas contra las fuerzas españolas, como la batalla de Boyacá en 1819 por Simón Bolívar, elevaron la moral e inspiraron otros levantamientos.
6. Resistencia indígena y africana:
Los pueblos indígenas y los africanos esclavizados desempeñaron un papel crucial en las revueltas, a menudo luchando junto a los criollos y contribuyendo significativamente a la lucha por la independencia.
7. El papel de los "criollos":
Líderes criollos como Simón Bolívar, José de San Martín, Miguel Hidalgo y otros surgieron como figuras fuertes que proporcionaron liderazgo político y militar, articulando las aspiraciones de independencia y movilizando a la población.
Si bien la invasión de España por Napoleón actuó como el principal desencadenante, fue la confluencia de estos factores lo que finalmente desencadenó las revueltas generalizadas en América Latina, que condujeron a la eventual independencia de la mayoría de las colonias españolas.