1. Formalización y Estandarización:
* Fayol: Enfatizó la necesidad de reglas y procedimientos claros, pero Weber fue más allá y abogó por la estandarización en toda la organización. Esto incluye descripciones de trabajo escritas, evaluaciones de desempeño consistentes y canales de comunicación formalizados.
* Impacto: Esto añade una capa de objetividad y previsibilidad a los principios de Fayol, haciéndolos más aplicables a organizaciones grandes y complejas.
2. Jerarquía y Especialización:
* Fayol: Abogó por una cadena de mando clara y la especialización de tareas.
* Weber: Se reforzó este concepto centrándose en roles y responsabilidades claramente definidos basado en la experiencia y la autoridad. Esto crea una jerarquía de autoridad donde la toma de decisiones fluye de arriba hacia abajo.
* Impacto: Esto fortalece la estructura y eficiencia de la organización, asegurando líneas claras de rendición de cuentas.
3. Impersonalidad:
* Fayol: Enfatizó la justicia y la imparcialidad en la toma de decisiones.
* Weber: Introdujo el concepto de impersonalidad en el lugar de trabajo, lo que significa que las reglas y procedimientos deben aplicarse por igual a todos, independientemente de las relaciones personales. Esto ayuda a minimizar el favoritismo y el sesgo.
* Impacto: Esto refuerza la objetividad y la justicia, creando un ambiente de trabajo más equitativo y transparente.
4. Meritocracia:
* Fayol: Reconoció la importancia de seleccionar y promover personas en función de su competencia.
* Weber: Promovió un sistema meritocrático donde las personas son seleccionadas y promovidas en función de sus calificaciones y logros. Esto fomenta el desarrollo del talento y reconoce las contribuciones.
* Impacto: Esto ayuda a atraer y retener personas con talento, fomentando una cultura de mejora continua.
En esencia, Weber proporcionó un marco más detallado y formal para los principios de gestión descritos por Fayol. Su énfasis en la estandarización, la jerarquía, la impersonalidad y la meritocracia ayudó a que los principios de Fayol fueran más sólidos y aplicables a organizaciones burocráticas a gran escala.
Es importante señalar que tanto las ideas de Fayol como las de Weber tienen sus ventajas y desventajas. Si bien sus teorías proporcionan información valiosa sobre la estructura y la gestión organizacional, también pueden ser criticadas por ser demasiado rígidas e inflexibles. Las prácticas de gestión modernas a menudo se basan en ambos marcos y los adaptan a las necesidades específicas de diferentes organizaciones y contextos.