Es importante señalar que este fue un avance muy pequeño para un libro, especialmente considerando su éxito final. El editor, Bloomsbury, inicialmente dudó en publicar el libro, creyendo que no atraería a una amplia audiencia.
El bajo avance refleja la falta de fe en el potencial del libro en ese momento. Es un testimonio del poder de la narración y del atractivo perdurable de la serie de Harry Potter que un pequeño avance se transformó en un fenómeno global.