Muere mediante un veneno administrado a través de una jeringa especialmente diseñada, disfrazada de una pluma estilográfica ordinaria. El veneno era tan potente que lo mató instantáneamente.
Sin embargo, su muerte está rodeada de misterio y sospecha, ya que era un conocido practicante de lo oculto y dejó una serie de mensajes crípticos que sugerían que podría tener algunas habilidades sobrenaturales. Esto lleva a Sherlock Holmes y al Dr. Watson a una frenética persecución para descubrir la verdad detrás de su muerte y las siniestras fuerzas en juego.
La "resurrección" de Lord Blackwood es un evento separado que tiene lugar en la película "Sherlock Holmes" (2009), no en las historias originales. En la película, la muerte de Blackwood fue fingida utilizando un doble y un compartimento oculto en su ataúd. Sus verdaderos motivos eran manipular a personas de más allá de la tumba, utilizando una red de seguidores para lograr sus objetivos.