El trabajo de Montesquieu fue innovador por su análisis detallado de diferentes formas de gobierno y su fuerte defensa para la separación de poderes. Argumentó que dividir la autoridad del gobierno en ramas legislativas, ejecutivas y judiciales evitaría la tiranía y protegería las libertades individuales.
Esta idea tuvo un impacto significativo en el desarrollo del pensamiento político y se convirtió en una piedra angular de los sistemas democráticos modernos.