* Ella representa las complejidades de navegar un mundo cambiante: Marlee está atrapada entre el mundo familiar y cómodo de su educación blanca y privilegiada y las duras realidades de la segregación y el racismo que encuentra cuando su familia se muda a Little Rock. Este conflicto interno impulsa gran parte de los temas de la historia sobre la identidad, los prejuicios y la lucha por la aceptación.
* Ella es un catalizador para el cambio: El coraje de Marlee para defenderse del prejuicio, incluso cuando es incómodo, inspira a los demás. Ella se convierte en una voz para aquellos que están marginados, y sus acciones afectan directamente los esfuerzos de integración en su escuela y en la comunidad.
* Ella encarna la resiliencia y la empatía: A pesar de enfrentar la discriminación constante y el acoso escolar, Marlee sigue siendo amable y compasiva. Ella muestra empatía hacia los estudiantes negros que están siendo atacados, incluso cuando no entiende completamente sus experiencias. Esto la convierte en un personaje relatable e inspirador.
* Ayuda al lector a comprender el contexto histórico de la historia: A través de los ojos de Marlee, el lector obtiene una comprensión más profunda del clima social en Little Rock durante el período de desegregación. Ella experimenta de primera mano el miedo, la ira y la resistencia que muchas personas sintieron durante este tiempo.
* Ella representa la esperanza de un futuro mejor: Aunque Marlee enfrenta desafíos, finalmente elige defender lo que es correcto. Esto proporciona esperanza para un futuro donde la igualdad y la aceptación son la norma.
En última instancia, la importancia de Marlee radica en su capacidad para encarnar los desafíos y complejidades de un momento fundamental en la historia de Estados Unidos. Ella sirve como un recordatorio de que incluso ante la adversidad, el coraje, la empatía y la búsqueda de la justicia pueden marcar la diferencia.