Vale la pena señalar que, si bien Roosevelt escribió el libro, era conocido por su estilo de escritura colorido y a veces exagerado. Algunos historiadores han sugerido que el libro no es del todo exacto, con ciertos eventos adornados o incluso fabricados. No obstante, sigue siendo una fuente primaria valiosa para comprender la perspectiva de Roosevelt sobre la guerra y los jinetes ásperos.