Sin embargo, hay algunos lugares en el libro donde Pablo camina:
* El recinto escolar: Paul suele caminar por la escuela, especialmente por los campos, mientras intenta comprender los extraños sucesos que ocurren allí.
* El camino hacia el faro: Este se convierte en un lugar importante para Paul, ya que pasa tiempo con Erik y aprende sobre la importancia de la amistad.
* Las calles de Tangerine: Paul camina por la ciudad, especialmente de camino a la escuela y de regreso a casa, a menudo experimenta encuentros con matones y observa la comunidad que lo rodea.
Vale la pena señalar que a Paul realmente no le gusta caminar; a menudo se siente cohibido y vulnerable. Prefiere pasar tiempo con sus amigos o en compañía de su familia, encontrando consuelo en su presencia más que en la soledad de un paseo.