Sin embargo, la fuente utilizada en las ediciones originales publicadas era Monotipo Baskerville**, diseñado por John Baskerville en el siglo XVIII. Esta fuente fue elegida por su elegancia y legibilidad, y sigue siendo la fuente estándar para muchas ediciones del libro en la actualidad.
Es importante señalar que, si bien Tolkien utilizó una escritura específica para las lenguas élficas en los libros, no utilizó una fuente específica para el texto en inglés que escribió.