* Miedo a la exposición: Harry sabía que usar magia frente a muggles (personas no mágicas) era peligroso. Tenía miedo de que el Ministerio de Magia lo descubriera y lo castigara por violar el Estatuto del Secreto.
* Protegiendo a Dudley: Harry entendió el peligro potencial que la magia podría representar para los muggles. No quería lastimar a Dudley ni hacerle consciente del mundo mágico.
* Guardando su secreto: Harry quería mantener su identidad mágica oculta a los Dursley, especialmente a Dudley. Quería evitar las desagradables consecuencias de sus reacciones si se enteraban.
Hay algunas ocasiones en las que Harry accidentalmente usó magia frente a Dudley, como por ejemplo:
* El incidente con el hámster: En el primer libro, Harry invoca accidentalmente una "cola" para el hámster mascota de Dudley, que luego intenta explicar como un "truco".
* El incidente con los fuegos artificiales: En el tercer libro, Harry, sin saberlo, provoca que los fuegos artificiales no funcionen correctamente durante la fiesta de cumpleaños de Dudley, lo que genera caos y un encubrimiento.
Sin embargo, estos fueron sucesos accidentales, y Harry siempre hizo todo lo posible para evitar usar magia frente a Dudley intencionalmente. Entendió la importancia de mantener su mundo mágico separado de la vida muggle de Dudley.