Sin embargo, podemos hacer algunas conjeturas basadas en lo siguiente:
* Asistencia Mágica: Es probable que el mundo mágico tenga pociones o amuletos que podrían ayudar a controlar los síntomas menstruales. Quizás haya un amuleto simple para aliviar los calambres o una poción para regular el flujo.
* Practicidad: Las brujas necesitarían encontrar una manera de controlar sus períodos mientras asisten a la escuela y participan en actividades mágicas. Podemos suponer que existen formas discretas de lidiar con la menstruación, como usar telas mágicas absorbentes o pociones para suprimir el flujo durante períodos breves.
* Privacidad: Si bien los libros no lo mencionan explícitamente, es probable que existan espacios privados para que las niñas en Hogwarts se ocupen de asuntos de higiene personal.
* Contexto cultural: Los libros no especifican si el mundo mágico tiene o no los mismos tabúes y estigmas en torno a la menstruación que existen en el mundo real. Es posible que la comunidad mágica tenga una actitud más abierta y de aceptación hacia la menstruación.
En última instancia, los detalles exactos quedan a nuestra imaginación. La conclusión importante es que las brujas de Hogwarts probablemente tengan herramientas y prácticas mágicas para controlar sus períodos, tal como lo hacen con otros aspectos de sus vidas.