Ese es el objetivo de Scooby-Doo:se trata de desenmascarar al villano, no de matarlo. Por lo general, se revela que el fantasma es una persona real disfrazada, y la pandilla usa su ingenio y Scooby Snacks para burlarlos.
En "La noche de los 100 sustos", el fantasma de la chaqueta amarilla es en realidad un humano que se hace pasar por un fantasma. La pandilla descubre quién es y por qué lo están haciendo y, finalmente, exponen al culpable y ponen fin a su espeluznante plan.
Recuerde, en Scooby-Doo, "Ruh-roh" es el sonido de un misterio que se resuelve, ¡no el de un monstruo al que se derrota!