Los oradores del libro se refieren a los dispositivos mágicos utilizados por el Ministerio de Magia para transmitir la propaganda del Ministro Cornelius Fudge. Estos dispositivos están controlados por magia y su "destrucción" es metafórica.
Estas son las formas en que se "destruyen" los parlantes en el libro:
* Incredulidad: Harry y sus amigos se resisten activamente a creer en los mensajes transmitidos por el Ministerio, lo que efectivamente hace que los oradores sean inútiles a la hora de influir en sus pensamientos.
* Verdad y Evidencia: Dumbledore y la Orden del Fénix utilizan hechos y pruebas reales para contrarrestar las mentiras propagadas a través de los oradores, lo que en última instancia desacredita la narrativa del Ministerio.
* Boca a boca: A través de la comunicación directa, difundiendo sus propias historias y compartiendo la verdad, Harry y sus aliados crean una red de información que eclipsa los intentos del Ministerio de controlar la narrativa.
Entonces, si bien los parlantes no son destruidos físicamente, su efectividad se ve socavada por las acciones de los personajes y el poder de la verdad.